viernes, 30 de marzo de 2012

Reducción presupuestaria del Estado español en 2012

Los Presupuestos del Estado en 2012 reducen el gasto de los Ministerios el 16,9%, excluidas las obligaciones de ejercicios anteriores, hasta un total de 65.803 millones de euros.

El ministerio que más recorta es Asuntos Exteriores y Cooperación (54,4%) y también lo hacen por encima de la media Hacienda, Fomento, Educación, Industria, Agricultura y Economía.

Estas son las reducciones más importantes del gasto:

    Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación: 54,4%

    El principal recorte se hace en cooperación: 594 millones de euros en las transferencias a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. La contribución del Estado a la Ayuda Oficial al Desarrollo baja un 47,6%, y se sitúa a niveles de 2005. Cae en 125 millones el Fondo del Agua y 670 en Fondo para la Promoción del Desarrollo (Fronprode).

    Ministerio de Fomento: 34,6%

    - 322 millones de euros se restarán de las ayudas para el acceso a la vivienda
    - Reducción global de 144 millones en inversiones
    - Rebaja de 360 millones para autopistas de primera generación
    - 287 y 427 millones menos en aportaciones al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) y la Sociedad Estatal de Infraestructuras de Transporte Terrestre (Seittsa)
    - 211 millones menos en convenios en carreteras de competencia autonómica
    - 65 millones de ahorro de la subvención a residentes no peninsulares

    Ministerio de Industria, Energía y Turismo: 31,9%

    Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente: 31,2%

    Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas: 22,9%

    - 254 millones de ahorro en la adquisición de acciones y participaciones en sociedades estatales
    - 51 millones menos para empresas de promoción económica

    Ministerio de Educación, Cultura y Deporte: 21,2%

    Se eliminarán 530 millones en transferencias de Educación a las comunidades autónomas, excluidas becas

    Ministerio de Economía y Competitividad: 19%

    Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad: 13,7%

    Las partidas previstas para el "nivel convenido" para la Dependencia se elimina al pasar de 283 millones de euros a 0.

    Ministerio de Defensa: 8,8%

    Se ahorrarán 351 millones de euros en las inversiones en Defensa, fundamentalmente en Programas Especiales de Defensa

    Ministerio de Empleo y Seguridad Social: 7,4%

    - 67 millones de la dotación al Fondo de Integración de Inmigrantes serán suprimidos
    - 1.557 millones de euros menos en Políticas Activas de Empleo

    Ministerio de Justicia: 6,3%

    Ministerio del Interior: 4,3%

    Ministerio de la Presidencia: 3,8%

A folga do 29-M, outra perspectiva - Isidoro Gracia Plaza

(Leer en castellano)
Na Rebelión das Masas sostiña Ortega e Gasset que o home masa só esfórzase ante unha necesidade extrema e que é ingrato e insolidario pola súa propia natureza. Tamén constataba nos seus artigos que todos os gobernos eran dependentes en grao sumo das súas opinións públicas, ata os autoritarios, aínda que moito máis os democráticos. O devir histórico europeo viño a darlle a razón de forma dramática poucos anos despois, e seguiu dándolla nos últimos tempos.

Por iso convén recordar, que a pesar dos moitos e pouco loables esforzos de todos os gobernos europeos, por presentar unha discutible realidade que, segundo eles, fai inevitables as medidas de espolio e explotación dos seus cidadáns, e a práctica sen límites, polos portavoces e medios de comunicación afíns aos especuladores, de converter, polo método da repetición, en verdade aceptada, mentiras e falsidades respecto dos Sindicatos, en todos os países victimas foron, ata agora, estas organizacións as que canalizaron de forma maioritaria o descontento cidadán.

O discurso do actual goberno español, de rendición ás circunstancias e á herdanza recibida, en boa parte inventada, a pesar da desenvoltura e o nivel de desvergoña utilizado en defensa dos seus argumentos, está levando de forma acelerada á cidadanía a un estado de ánimo de medo ao presente e temor ao futuro, cada vez máis difíciles de canalizar por procedementos “civilizados”. É por iso que se explica a masiva, e en xeral pacífica, participación sobre todo nas manifestacións do 29 de marzo de 2012.

Así que farían ben as autoridades españolas, e o resto das europeas, primeiro, en agradecer aos sindicatos os seus moi moderadas reaccións e, segundo, en facer máis caso ás opinións por eles canalizadas dos que aínda son cidadáns conscientes, antes de que eses cidadáns convértanse en masa incontrolable. Cando ao verse desposuídos do que consideraban dereitos consolidados, salgan á superficie a ingratitude e insolidaridade cara ás organizacións que lles axudaron a conseguir o estado de benestar, será difícil canalizar de forma pacífica e democrática, os esforzos que o home masa, en moitos casos verdadeiramente en situación de necesidade extrema, estará disposto a realizar. En especial se os só aparentemente vellos e só aparentemente pantasmas, dos nacionalismos e demais “ismos” radicais son os que toman as cabeceiras dos movementos sociais.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Las razones para una huelga general - Vincenç Navarro

Mírese como se mire, muchas de las políticas públicas del gobierno del Partido Popular tienen como objetivo disminuir los salarios y reducir la protección social. Tal objetivo se justifica con el argumento de que hay que recuperar la confianza de los “mercados financieros”, temerosos éstos de que el elevado déficit del Estado español imposibilite el pago de los intereses de la deuda pública, creando un grave problema para tal Estado, pues no podrá conseguir dinero prestado de tales mercados para realizar sus funciones. Esta justificación ha adquirido la dimensión de dogma, impuesto por las autoridades que rigen la Eurozona y la Unión Europea. En realidad, tales autoridades ya han nombrado un supervisor que instruya al gobierno español sobre cuándo y cómo alcanzar tales objetivos, convirtiendo a España en un protectorado, con escasa soberanía y capacidad de decisión nacional. Tal argumento requiere para su sostenibilidad que la población crea que tales medidas, que son altamente impopulares, son necesarias para recuperar su bienestar, presentándolas como las únicas posibles.

Lo que la ciudadanía debería conocer (y no es fácil que conozca, debido a la escasísima diversidad ideológica existente en los medios de información y persuasión del país) es que cada uno de los supuestos que sostienen tal justificación es erróneo. La evidencia científica ampliamente disponible muestra los siguientes hechos:


- La falta de confianza de los llamados mercados financieros hacia la economía española no se debe, en este momento, al “excesivo déficit” o a la “excesiva deuda pública” (más baja que la de Alemania), sino al escaso crecimiento económico, que empeorará con las medidas de recortes de gasto público (incluyendo gasto público social) y de empleo público, y con la reducción de los salarios. La evidencia de que tales medidas empeorarán la situación económica es abrumadora. Ha pasado en Grecia, está pasando en Portugal, y ocurre también en España.


- Los intereses de la deuda pública están altamente influenciados por el comportamiento del Banco Central Europeo (BCE), el cual es, en realidad, más un lobby de la banca que un banco central. El BCE está ayudando masivamente a la banca europea (incluyendo la banca española) a costa de no ayudar a los Estados. Si el Banco Central Europeo fuera un banco central, España y los otros países periféricos de la Eurozona no tendrían el problema que tienen en poder vender deuda pública, pues tal banco compraría tanta como fuera necesario para bajar sus intereses. Ahora bien, el hecho de que el Banco Central Europeo no intervenga y ayude a los Estados comprando deuda pública directamente, es precisamente para beneficiar a los bancos. La evidencia de que esto es así es también abrumadora.


- En realidad, el elevado desempleo de España no se debe ni a las “supuestas” rigideces del mercado de trabajo ni a la “excesiva” protección social. España fue, en 2011, el país junto con EEUU e Irlanda, donde proporcionalmente se despidieron más trabajadores, tanto fijos como temporales. Y el gasto público social por habitante es el más bajo de la UE-15 (el grupo de países de semejante nivel de desarrollo económico al español). La evidencia científica de que los recortes sociales y las reformas del mercado laboral no solo no crearán empleo sino que lo destruirán, es contundente y abrumadora.


La pregunta que el lector se hará es: ¿por qué, entonces, el Partido Popular hace tales políticas? La respuesta es que los intereses que representan –la banca y la gran patronal- sí que se están beneficiando de estas políticas. En realidad, están consiguiendo lo que siempre han deseado. Están utilizando la crisis que ellos crearon (y muy en especial, la banca) para alcanzar lo que siempre quisieron, es decir, bajar los salarios, disminuir la protección social y privatizar el Estado del Bienestar. Y lo están haciendo sin que hubiera un mandato popular. En realidad, habían negado que harían cada una de las medidas que están ahora implementando. Este insulto democrático debe denunciarse en una democracia. Y la manera de responder es con una huelga general.


Una última observación. No es casualidad que los países que tienen mayores problemas económicos y financieros en la Eurozona son aquellos países que han estado dominados por periodos más largos de su historia, por las fuerzas conservadoras: Grecia, Portugal y España. En estos países, los Estados han sido influenciados en gran manera por la banca, la gran patronal y las grandes fortunas, que explica la regresividad de sus políticas fiscales y el gran fraude fiscal. Según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español, el 72% de todo el fraude fiscal en España lo realizan estos grupos, cuya influencia sobre el Estado es enorme. Esta situación explica la pobreza del Estado español (tanto central, como autonómico y municipal), su deuda pública y el subdesarrollo de su Estado del Bienestar. Son estas mismas fuerzas financieras y económicas las que ahora están imponiendo tales políticas, con el apoyo de las elites gobernantes de la Eurozona. De ahí que una huelga general es también una continuación de una larga historia para recuperar la democracia y el bienestar de la ciudadanía, denunciando los responsables, dentro y fuera de España, de su escaso desarrollo social.


Artículo publicado por Vicenç Navarro, 27 de marzo de 2012

martes, 27 de marzo de 2012

Contraposición: 10 Razones para ir a la huelga

1) Despido más barato y fácil. La reforma abarata el despido objetivo a 20 días por año y amplía los supuestos de aplicación (basta una simple previsión de caída de ingresos). Además, ahora es el trabajador el que ha de demostrar que un despido es improcedente, y no al revés.

2) ERE a funcionarios. La nueva legislación perjudica seriamente a millones de empleados públicos: permite los expedientes de regulación de empleo en entidades públicas con ajustes presupuestarios.

3) La precariedad se hace "crónica". La nueva reforma crea un nuevo contrato de "apoyo al empleo" que posibilita ser despedido sin indemnización el primer año; además, ahora los jóvenes pueden encadenar contratos temporales hasta los 30 años, y la empresa puede modificar unilateralmente las condiciones –sueldo, horario, jornada...– de sus empleados indefinidos.

4) Los parados, a trabajar gratis. Afecta también a los más de 5 millones de parados: desde febrero pueden obligarlos a desempeñar labores a favor de la comunidad si perciben alguna prestación y no están apuntados a ningún curso de formación.

5) Ni rastro de las medidas en el programa electoral. La reforma laboral de Rajoy era apenas una vaga propuesta en el programa electoral. Durante la campaña no dejó entrever que fuera a aprobar algo así. Además, pese a que durante meses se urgió a patronal y sindicatos a llegar a un acuerdo, el Ejecutivo presentó su reforma sin consenso por parte de los trabajadores.

6) Expertos alertan: no creará empleo. Ya lo reconocieron miembros del Gobierno y lo han suscrito economistas y expertos: la reforma no ayudará a crear empleo. "No aborda la dualidad", sostienen en la fundación Fedea; la consultora PwC cree que por sí sola no servirá: "Son necesarias otras reformas que impulsen el consumo y la actividad".

7) La situación es excepcional. Con cinco millones de parados, recortes en todo tipo de servicios y subidas en tasas e impuestos, España sufre una situación inédita en su historia reciente. No parece descabellado convocar la que sería solo la sexta huelga general de la historia española.

8) Es un derecho fundamental. Aunque denostado en los últimos tiempos, el de huelga es un derecho fundamental de la Constitución (art. 28), que se ejerce cuando cada ciudadano lo estime.

9) Despidos incluso con baja médica. La reforma legitima los despidos procedentes para aquellos trabajadores que acumulan nueve días de baja en un mes, aunque sea justificada.

10) Las huelgas a veces funcionan. Ya ocurrió en 2002, con la huelga general que sufrió el expresidente Aznar; entonces, se logró dar marcha atrás a la reforma laboral, aun ya aprobada.

Contraposición: 10 Razones para no ir a la huelga

1) Lo que quiere España es trabajo. La huelga no va a cambiar nada ni va a servir para crear más puestos de trabajo, que es lo que necesita la población.

2) Dolorosa, pero necesaria. La reforma laboral del Gobierno puede ser dura para ciertos sectores, pero beneficiosa para el conjunto: flexibiliza el mercado de trabajo y permite buscar vías para evitar el cierre en empresas con problemas.

3) Un palo para la economía. Si la huelga general tiene mucho éxito, puede repercutir en la producción económica española; supondría un coste de 1.000 millones de euros, según cálculos efectuados por la patronal.

4) La huelga general, si tuviera éxito, podría emparentar a España con países como Grecia, que han acabado siendo intervenidos por la UE ante su negativa a llevar a cabo las reformas necesarias. Además, los mercados financieros tampoco verían con buenos ojos una marcha atrás del Gobierno.

5) Rajoy no ha pasado ni los 100 días. La huelga general se ha convocado sin respetar los conocidos como "100 días", el plazo mínimo que se concede –según la costumbre– a todo Gobierno para llevar a cabo sus primeras políticas. Por otro lado, la huelga no servirá de mucho, ya que Rajoy no cederá en ningún caso, a la vista del apoyo electoral recibido en las generales.

6) Es una huelga 'política'. Ya advirtió el Gobierno que la oposición se dedicaría a sacar a la gente a la calle en su contra; la huelga, así, no es más que una táctica partidista de desgaste al Ejecutivo.

7) La última huelga es reciente y fracasó. La anterior huelga general, del 29 de septiembre de 2010, apenas recibió apoyo popular. ¿Qué probabilidades hay de que esta nueva protesta vaya a contar con mayor participación?

8) Los sindicatos no han estado a la altura. Desde el inicio de la crisis, los sindicatos no han defendido los intereses de la ciudadanía y no merecen que ahora consigan una huelga exitosa.

9) Sólo los empleados fijos pueden ir a la huelga. Los trabajadores fijos y los funcionarios son los únicos que tienen el "privilegio" real de ir a la huelga; el resto, por tener un empleo muy precario o ni siquiera trabajar, no.

10) El que se va de huelga no cobra ese día. El derecho de huelga es fundamental, lo que no quiere decir que sea gratis. Ante el panorama de bajada de salarios y aumento de precios, la idea de perder el sueldo de un día puede no parecer la mejor idea.

lunes, 26 de marzo de 2012

A esquerda resiste en Andalucía - José Luís Gómez

Primeiras eleccións parciais tras as xenerais nas que o PP obtivo maioría absoluta e novo éxito popular en Andalucía, pero con sabor a fracaso, e triunfo do PSOE en Asturias fronte a unha maioría da dereita que forman o PP e o partido de Cascos. A participación caeu en picado, da orde dun 12% en Andalucía, onde a abstención rozou o 40%, e de case un 9% en Asturias, sinais dun castigo da cidadanía á clase política, aínda que pode argumentarse que en Andalucía é a primeira vez desde 1996 que as súas eleccións deixan de coincidir coas xenerais, o que tiña un evidente efecto arrastre, e que en Asturias se tratou da terceira consulta ante as urnas en apenas dez meses, o que fai máis comprensible un certo cansazo electoral.

Coas enquisas esperábase un triunfo histórico do PP en Andalucía, que se entendería como un referendo ás súas duras medidas económicas, pero cos resultados na man isto non foi así. Van ter que empregarse máis fondo as empresas de sondaxes e o PP terá que fiar moi fino á hora de xestionar unha crise capaz de levar por diante a máis dun goberno.

En Andalucía, onde se elixiu unha cámara autonómica con 109 deputados, o PP obtivo 50 escanos -a cinco da maioría absoluta-, o PSOE 47 e EU 12. Cambio insuficiente, xa que logo, para o PP, que mellora fronte a 2008, cando a lista encabezada por Manuel Chaves obtivera maioría absoluta con 56 deputados. Agora, o seu sucesor e candidato, José Antonio Griñán, terá que pactar con EU para seguir na presidencia da Xunta. Cunha taxa de paro do 31,23%, os seus 6.404.623 electores chamados ás urnas castigaron ao PSOE pero non o suficiente como para que se vaian á Oposición. En definitiva, en contra do que aventuraron as enquisas, o vasto capital político que acumula o PP de Rajoy non se estenderá á Junta de Andalucía, o principal activo institucional que conserva o PSOE en España. Tras estas novenas eleccións autonómicas na comunidade máis poboada do país, o presidente do PP andaluz, Javier Arenas, logrou ao cabo unha vitoria con sabor amargo, insuficiente para dar un envorco histórico nunha autonomía gobernada desde fai 30 anos polos socialistas, que quizá xa se aproveitaron das impopulares medidas do Goberno liberal-conservador de Rajoy. Foi o cuarto revés de Arenas na súa terra.

En Asturias gañou o PSOE con 16 escanos pero, esencialmente, dirimiuse unha pelexa de familia no seo da dereita. Agora, a esquerda -PSOE e EU- pode beneficiarse diso, se o PP (10 deputados) non alcanza un pacto co Foro de Álvarez-Cascos (13 deputados). O deputado de UPyD non será finalmente decisivo, salvo que os votos da emigración den un escano máis ao PSOE, co cal UPyD sería o árbitro entre a esquerda e a dereita. Foron unhas eleccións importantes, en busca dun goberno estable, aínda que sen a transcendencia nacional das andaluzas. Os asturianos, que concorreron ás urnas por terceira vez en apenas dez meses, teñen por diante unha lexislatura de tres anos, xa que o Principado volverá celebrar eleccións, xunto co resto das comunidades de réxime común, na primavera de 2015.

Consecuencias para a política española destes resultados que decidiron un millón de asturianos e seis millóns e medio de andaluces? O primeiro pasa por saber se o programa de reformas neoliberais do PP -unhas xa esbozadas e outras non desveladas- tamén inclúe a do propio Estado das autonomías, cuxa situación financeira será difícil manter sen cambios. En segundo lugar, á esquerda ábreselle marxe para actuar conxuntamente, xa que a diferenza do sucedido en Estremadura, nestas eleccións, tanto en Andalucía como en Asturias, EU está polo labor de formar alianzas de progreso. Parece probable, case seguro, un goberno de esquerdas en Andalucía, aínda que o tópico de que a reconquista empezaría en Asturias para o PSOE queda de momento no aire, mentres Cascos e o PP están obrigados a pactar se queren desbloquear a gobernabilidade do Principado.

Desfachatez - Carlos Etcheverría

Nos mean encima y dicen que llueve. Nuestro sistema político actual, después de  treinta y seis años de la muerte del dictador asesino, guarda extraño parecido  con la democracia orgánica que le precedió. 

La derecha nacional católica que nos gobierna, ha mudado su ropaje autoritario por la mentira, para encubrir lo que verdaderamente hace y oculta, asistida en tan sórdido empeño por la práctica totalidad de los medios de comunicación, la banca, empresarios, curas y un largo etc. convirtiendo la democracia en un pudridero y la política en un estercolero.

Esta gente desbandada, que cuenta con el beneplácito de una falsa izquierda, se disfraza con el discurso propio de la izquierda verdadera, a la que roba el lenguaje, signos y hechos ilustres, perpetuando la injusticia y desigualdad con la que fueron tratados aquellos que otrora persiguieron, humillaron y despreciaron

Hace poco, aprovechando la presencia del rey en el Congreso, una aplastante mayoría de diputados (PP, PSOE, CIU y UPyD) le dedicaron una estruendosa ovación, no fuera ser que el asunto Urdangarín desluciera su regia honorabilidad. Estos próceres bien remunerados, no han abierto la boca cuando recientemente se supo la mención apologética que hizo de Franco al embajador alemán en 1981, tras el pintoresco golpe del 23-F.

Los palmeros de la comunicación, cuando no callan, dedican al monarca vomitivos elogios, como el editorial de El País del 4 de marzo pasado. No existe ni se permite que haya, información veraz y contrastada, sino mera propaganda.

La más reciente farsa presidida por Juan Carlos, aconteció también en el Congreso, aprovechando el bicentenario de La Pepa. Descarada y desvergonzada celebración para mayor gloria del Borbón, cuyo antepasado Fernando VII se encargó de derogar con la ayuda de un ejército de más de cien mil soldados (hijos de S. Luis), restituyendo la inquisición y matando a sus partidarios. Una de sus numerosas víctimas fue Mariana Pineda, acusada de haber bordado una bandera.

Rajoy afirmó que ve a la monarquía ‘más viva que nunca’. Dicho de otro modo: que está y subsiste en toda su fuerza y vigor (Drae). Con la que está cayendo sobre el trono, adivinen: ¿Perspicaz o mentiroso?

domingo, 25 de marzo de 2012

É necesaria a folga xeral? - Antonio Campos Romay

Os coros mediáticos da dereita en todas as súas versións, especialmente as máis duras empréganse en tromba contra a convocatoria da folga xeral do 29 M, poñendo o aceno da súa máxima inquiña nas organizacións sindicais. Fano con similar belixerancia coa que aplaudian a feita contra o Sr. Rodríguez  Zapatero. Os máis sutís, con face amable recoñecen o dereito á folga (polo menos de momento) pero fan fincapé que ante o rolo parlamentario reforzado pola dereita catalá, ao día seguinte  seguirá todo igual. Un xeito trampulleiro de verdade encamiñado a estender o ánimo de que a folga non vale a pena seguila porque non vai servir para nada.

Como diría a Santa Nai Igrexa, é xusto e necesario, que ante medidas abertamente antisociais que o Sr. Rajoy  implementa tras cada Consello de Ministros, a sociedade de resposta contundente ao Goberno. A folga xeral é un mecanismo severo ante circunstancias severas. Cando o dereito ao traballo que consagra a Constitución, invocada a decote polos que creen mais ben pouco nos seus valores, é unha pura entelequia, e as medidas impostas polo  Sr. Rajoy lonxe de estar  encamiñadas á creación de emprego só auspician un deterioro dramático das condicións laborais, parece xusta unha resposta do mesmo tenor que a agresión.

Escóitanse permanentemente lateguiños demonizando a función publica, que por certo o número de empregados está  por baixo da media europea e moi lonxe de casos coma o sueco. Do mesmo xeito descualificase a xestión autonómica, difamase aos sindicatos e a os seus lideres ou ponse baixo sospeita a productividade dos traballadores.  O que si hai no ambiente é unha percepción que tras esta campaña, hai unha estratexia  máis ampla onde o capital local e foráneo, sectores importantes da patronal, poderes financeiros e outros cómplices necesarios, andan na tarefa de desmantelar os restos dun estado do benestar que tanto irrita en certos sectores coa coartada dunha crise que eles mesmos xeraron coas súas políticas especuladoras e de rapiña.

Un goberno que convoca á cidadanía a superar unha situación como a que vivimos cunha reforma laboral coma a posta sobre a mesa polo PP e os seus apoios do grupo catalán é, cando menos, un goberno ousado e descarado. Máis, cando campan as sua anchas os que saquearon caixas e bancos que hoxe lamen as súas pústulas con diñeiro publico. Recabar o sacrificio da cidadanía cando esta asiste atónita ao maior ataque ao marco legal do mundo do traballo cunha reforma que practicamente varre os dereitos laborais, non creaa emprego e pon todo o poder nas mans dos empresarios parece polo menos unha desvergoña. Deitar brutalmente sobre os ombreiros  da clase media e traballadora o peso da crise, mentres aos sectores especulativos e que acumulan o diñeiro do país, non se lles esixe un sacrificio acorde á súa situación, e non se actúa sobre a bolsa de grandes defraudadores que séntense intocables, como mínimo é procacidade épica.

Este país non pode seguir tragando a súa indignación en silencio. Unha sociedade democrática nin pode nin deben abonar impertérrita  o prezo que fixado unilateralmente para saír da crise por unha dereita insolidaria, española ou europea.  A crise ten unha saída social. Onde o recorte do déficit non se traduza  en recortes dos dereitos laborais e sociais conculcando a Constitución. É hora de poñer coto á permanente precarización dos asalariados e autónomos, dos pequenos e medianos empresarios, empeorando as consecuencias sociais e económicas e crebando a paz social.

En menos de dous meses, o inxenuo optimismo pola chegada do Sr. Rajoy deu paso a un estado de aprensión. A submisión do goberno plenamente escenificada por un Sr. Guindos afogado por un dirixente alemán,  mostrase descarnadamente cando prioriza a contención do déficit público en detrimento da loita contra o desemprego, con tal de cumprir cunha inusitada présa as esixencias da UE. Prometeron rigor e seriedade. ¡Confianza¡ Un país con peso en Europa... Pero cada palmadiña da Sra. Merkel nos lombos do Sr, Rajoy ou o Sr. Gunidos reflitese no sufrimento de centos de miles de familias españolas. Cada dia que pasa é maior o temor da sociedade fronte á situación do emprego. A actividade económica languidece mentres o creto necesario para impulsala  segue lonxe entanto unha chuva de milleiros de millóns de euros remata no papo insaaciable dos banqueiros.

A folga xeral e parte dunha resposta que debe visualizar con firmeza que a cidadanía non atura indefinidamente. Os que cada día ven minguados os seus ingresos. Os que ven pasar os días en negro ante un traballo que non chega. Os que a cotío asisten ao deterioro das prestacións esenciais como sanidade, educación, políticas sociais. Os que día tras dia ven a súa dignidade humillada. Os seus horizontes frustrados. As súas ilusións murchas. Os que asisten ao bochorno de ollar impotentes como ladróns de colo branco lévano cru, especulando, roubando, saqueando institucións de creto, montando corraliños atropelando aos mais indefensos… Todos eles están totalmente lexitimados para darlle un puñazo a mesa e plantarse ante os que cada día apértanlles as porcas levando o país á miseria sen o menor pudor e no seu  beneficio.

O día 29, pode ser un día bo para dicir como na canción de Vantroy…“Ya son demasiados que la  pasan mal. Dijimos basta y echado a andar”.

Vixilancia ou humillación? - José Luís Gómez

José Luís Gómez
Aos golpes de palacio das finanzas, como os vividos en Grecia ou en Italia, onde cambiaron os seus gobernos sen pasar polas urnas, sumouse no caso grego o envío de inspectores para controlar as súas contas. En España, o cambio de goberno fíxose a través das urnas pero parece que nin sequera a dura axenda de Rajoy -infestada de axustes e recortes sociais- satisfai a voracidade da Unión Europea. Segundo o diario El País, Bruxelas ten a Madrid baixo vixilancia, non só nas reunións do Eurogrupo, o Ecofin e nas cimeiras de xefes de Estado, nas que España e os seus problemas serán sempre un punto destacado da orde do día, senón tamén mediante o envío de expertos á capital española para analizar as contas de todas as administracións e o estado dunha economía en recesión, que xera cada día máis desemprego.
A noticia prodúcese a poucos días dunha folga xeral, nun momento en que volve subir a 'prima' de risco -está xa 50 puntos básicos por encima da italiana-, e tras coñecerse a intención do Goberno de fixar a meta do déficit público de 2012 no 5,8% do PIB, fronte ao 4,4% concertado por Bruxelas co anterior Executivo de Zapatero, camiño de alcanzar o 3% en 2013, algo que se prevé moi difícil, salvo que se esnaquice en apenas uns meses o Estado de benestar construído durante os últimos 30 anos.
Como observa o catedrático Xavier Vence no seu último libro, a folla de ruta da radicalización neoliberal aséntase sobre uns argumentos legitimadores absolutamente insostibles: parece que o problema é que vivimos durante moitos anos por encima das nosas posibilidades e, en consecuencia, todo pasa agora por un plan de austeridade en todos os campos -no privado e no público-, excepto no sector financeiro, cuxo rescate debe ser a prioridade de todos, xunto co mantemento do gasto militar. Aquí alguén se esquece de que o que Aldo Ferrer chama "capitalismo máxico" fixo posible que os activos financeiros pasasen de supor 1,7 veces o PIB mundial en 1980 a representar 14 veces o PIB en 2007, o ano no que xurdiu unha burbulla financeira mundial que fixo explotar a burbulla inmobiliaria. E agora resulta que os desmáns do diñeiro ficticio pagaranos os traballadores mediante unha severa depreciación interna. Para quen o dubiden: un avance do sucedido en Grecia, onde a eliminación dos convenios colectivos provocou un descenso medio do 20% nos salarios do sector privado. Falamos de vixilancia ou de humillación?

viernes, 23 de marzo de 2012

Unha ocasión perdida para a autocrítica monárquica - Xosé A. Gaciño

Xosé A. Gaciño
Da mesma maneira que unha xenérica alusión a que a lei debe ser igual para todos, na mensaxe do rei no pasado Nadal, foi interpretada como un rotundo distanciamento (ou mesmo condena) das sospeitosas actividades do seu xenro Urdangarín, o habitual coro laudatorio de Juan Carlos I considera que, coa frase “unha nación que estivo moi por enriba das súas máximas autoridades”, no seu discurso da conmemoración do bicentenario da Constitución de Cádiz, xa ten renegado do seu antepasado Fernando VII, que a aboliu en canto ocupou o trono, en 1814, unha vez retiradas de España as tropas de Napoleón. Parece que algúns se conforman con moi pouco ou pode que xa lles pareza suficiente ou mesmo moito, se temos en conta o comportamento dos seus antepasados ideolóxicos ao longo da historia de atrancos e frustracións na que se converteu o camiño cara a liberdade en España.

As alegrías partidistas de Mariano Rajoy, na súa lectura da Constitución de 1812 en clave de xustificación do seu propio despregue contrarreformador co pretexto da crise, xa foron difundidas e comentadas dabondo. Fundamentalmente, creo que mostran a arrogancia e o descaro desta dereita para converter unha celebración histórica e institucional nun mitin electoralista.


Menor resonancia, aparte das xa mencionadas referencias laudatorias, tiveron as palabras do rei, protexidas sempre por esa sorte de bula de que dispón un monarca ao que, constitucionalmente, non se lle poden pedir responsabilidades, pero a verdade é que Juan Carlos I perdeu unha magnífica ocasión de repasar as responsabilidades históricas de varios dos seus antepasados, que, en determinados momentos, estiveron moi por debaixo das posibilidades e das necesidades da nación.


O rei falou de que en Cádiz se abriu a porta da España moderna e democrática e que a Constitución do 1812 foi o punto de arranque dun  longo percorrido ata o noso Estado de dereito. Faltou precisar que esa porta foi inmediatamente pechada polo xa mencionado Fernando VII e que o longo percorrido constitucional foi continuamente interrompido polos intereses oligárquicos máis reaccionarios e escurantistas, que sempre contaron coa complicidade dun monarca.



E non é cuestión de andar pedindo perdón, que é unha opción moi persoal. Sen necesidade de erixirse na conciencia da súa dinastía para expiar os pecados dos seus antepasados, hai maneiras de facer unha mínima autocrítica de certos comportamentos políticos de reis que non asimilaron os recortes constitucionais das súas prerrogativas. Claro que iso tería que incluír a crítica ao ditador que fixo de rei provisional despois de arrasar España nunha guerra civil e do que, en certa maneira, é herdeiro.


No fondo, toda unha oportunidade para reivindicarse como o monarca que, partindo de tan nefastos ou dubidosos antecedentes, conseguiu recompoñer a imaxe da monarquía, vinculándoa ao período democrático máis longo e frutífero. Pero pode máis o temor a espertar receos na caverna dos nostálxicos.

jueves, 22 de marzo de 2012

¿A qué se debe la polarización social? - Vincenç Navarro

Vincenç Navarro
Un tema que está acaparando gran atención en los centros políticos y mediáticos de Estados Unidos es el notable crecimiento de las desigualdades de renta y riqueza que ha ocurrido desde los años ochenta, y que se ha acentuado todavía más durante estos años de crisis. Es importante resaltar que el debate no es sobre si se han incrementado las desigualdades, sino sobre las causas de este crecimiento. Nadie cuestiona que haya existido este aumento. El debate se centra, pues, en las causas y consecuencias del crecimiento de estas desigualdades. Las posturas conservadoras y liberales, bien reflejadas en los escritos de intelectuales como James Q. Wilson, colaborador del “Washington Post”, Charles Murray, Director del “American Enterprise Institute”, y el columnista David Brooks, del “New York Times”, cuestionan que tal crecimiento de las desigualdades se deba a las políticas públicas iniciadas por el presidente Reagan (aunque algunos autores consideran que tales políticas se iniciaron en los últimos años del mandato del presidente Carter) y continuadas por los presidentes Bush, padre e hijo, y también, por cierto, por el presidente Clinton. Estas políticas incluían una reducción de la carga fiscal de las rentas superiores (aunque el presidente Clinton las aumentó al inicio de su mandato), una desregulación de los mercados financieros (particularmente acentuada durante el gobierno Clinton, con la eliminación de la Ley Glass-Steagall) y una reducción del gasto público, incluyendo el gasto público social, entre otras medidas que se han acentuado en estos años de crisis.

James Q. Wilson ha cuestionado esta tesis en varios artículos, acentuando que el crecimiento de las desigualdades se debe primordialmente al hecho de que hay un sector, el de la población con elevada educación, que está recibiendo mayores ingresos, resultado de la mayor rentabilidad que la educación tiene ahora en comparación con décadas anteriores. Este factor, junto con la entrada de la mujer al mercado de trabajo, explica –según Wilson- este incremento de las desigualdades. Si a ello se le suma que las mujeres que tienen más educación se casan con hombres también con elevada educación, el resultado es que la concentración de las rentas se está acentuando y, con ello, las desigualdades se están disparando. Los datos que James Q. Wilson aporta (mostrando que las personas con educación universitaria han visto crecer sus ingresos más rápidamente -un 20%- en los últimos treinta años que las personas con sólo educación primaria) parecen confirmar sus tesis. En realidad, los ingresos de estos últimos han disminuido un 31% durante el mismo periodo.


Estos datos parecerían explicar por qué las desigualdades han ido creciendo. Pero el error de Wilson es concluir que la principal causa del crecimiento de las desigualdades en EEUU se deba precisamente a estos factores. El diferencial de educación puede explicar el crecimiento de las desigualdades entre personas que tienen educación universitaria y las que apenas tienen educación (digamos entre el 30% de la población que tiene mayores salarios, y el 10% de la población de renta inferior). Pero, como señala el economista Lawrence Mitchell, del “Economic Policy Institute”, de Washington, las mayores desigualdades no ocurren entre el 30% de la población con mayores recursos y el 10% con menores recursos, sino que existe entre el 1% de la población que es más rica, y todos los demás. El eslogan de los indignados de EEUU (“el 1% controla el país”) tiene unas bases empíricas reales. El 1% que tiene los salarios más altos (los dirigentes de las grandes entidades financieras y empresariales) ha visto crecer su salario un 131% desde 1979 a 2010 (y el 0,10% un 278%), mientras que los salarios para el restante 99% de la población asalariada ha crecido sólo un 15% durante el mismo periodo. Estos ratios no se explican como consecuencia de los distintos niveles de educación. En realidad, las elites financieras y empresariales que constituyen este 1% (en realidad, el porcentaje es incluso menor, el 0,1%) no tienen los salarios e ingresos que tienen debido a una mayor educación universitaria, sino gracias al sistema de control y poder que la sociedad facilita para que los logren. Y el hecho de que hayan visto incrementar sus ingresos durante estos últimos años no se debe a que hayan incrementado su educación o a que la rentabilidad de ésta haya aumentado, sino a que las relaciones de poder dentro de la sociedad han evolucionado facilitando esta concentración de poder dentro de la sociedad y dentro de cada empresa. Y las políticas liberales han sido determinantes en facilitar esta concentración de las rentas.


¿Quién se beneficia del crecimiento de la economía y de la productividad?
Un tanto semejante ocurre con la distribución de las riquezas. Desde 1980 (cuando la época neoliberal se inició) hasta 2009, la práctica totalidad del aumento de la riqueza fue a parar al 20% de la población que tenía mayor riqueza. El 40% de este crecimiento fue al 1% más rico, y otro 41,5% al próximo 4% más rico después del 1% anterior. En otras palabras, el 5% recibió casi el 82% de todo el crecimiento de la riqueza. Mientras, el 60% recibió menos en 2009 que en 1983, es decir, que la clase trabajadora y amplios sectores de las clases medias se beneficiaron muy poco del crecimiento económico al cual contribuyeron (durante este periodo, el output de bienes y servicios por hora trabajada aumentó un 119%).


Frente a este crecimiento de las rentas, tan acentuado en la cúspide, las propuestas conservadoras y liberales basadas en que la solución pasa por una mayor educación en los sectores más pobres de la sociedad (o, ironiza Lawrence Mitchell, que se casen con gente más rica) es dramáticamente insuficiente.


La abrumadora evidencia de la enorme concentración de las rentas y de las riquezas tiene también sus defensores, siendo el más conocido Charles Murray que, en su libro “Coming Apart: The State of White America 1960-2010”, definido por el columnista conservador del “The New York Times”, David Brooks, como el libro más importante del año, defiende las aportaciones que tal élite aporta al país, aún cuando cree que el mayor problema que existe es su extraordinario aislamiento. Esta élite vive en un Estados Unidos muy separado del resto, y esto limita su conocimiento de cómo vive el 99% restante y, muy en particular –según él-, del 30% de la población que goza de menor renta. Este sector, según Murray, está en profunda crisis, precisamente por carecer de los valores que posibilitaron a las élites alcanzar la cúspide donde se encuentran. Murray reafirma así la tesis expuesta en su libro The Bell Curve escrito en 1994 junto con Richard J. Herrnstein, que atribuía la pobreza a los valores poco empresariales, enfatizando los aspectos culturales como los determinantes de su pobreza. Esta explicación responsabiliza a los pobres por su propia pobreza.


La situación en España

Este debate que está ocurriendo en EEUU es relevante para España, donde tal discusión no ha centrado todavía el debate político. Un problema grave en nuestro país es la falta de información creíble sobre la distribución de las rentas y de las riquezas. Las cifras oficiales, de las cuales saca la OCDE el último informe sobre las desigualdades, son de escasa ayuda y credibilidad. Por ejemplo, indica que el nivel promedio de ingresos de la gente más rica de España (el 10% de renta superior) es de 38.000 euros al año, concluyendo que los ricos en España ingresan once veces más renta que los que tienen menos renta (el 10% de renta inferior). Pero cualquier observación de cómo y dónde viven y veranean los ricos puede fácilmente deducir que su nivel de vida no se mantendría con 38.000 euros al año. Es obvio que tales cifras no son creíbles. Pero el problema es incluso mayor, pues, como en EEUU, la mayor desigualdad no se da entre el nivel promedio de renta y los pobres, sino entre los súper ricos (el 1%) y todos los demás. El Estado no parece conocer cuánto ingresan estos súper ricos. Las mayores fuentes de riqueza en España proceden del capital financiero, que ha crecido desmesuradamente en España (y en EEUU también), debido, en gran parte, a la especulación que ha sido estimulada y favorecida, por cierto, por el Estado español y sus supuestos órganos reguladores. Pero el tema de las desigualdades no ha llegado todavía al debate político y mediático. Siempre estamos algo retrasados. Ya llegará, y pronto.


Publicado en el diario digital El Plural. 12/03/12

La trampa de la desigualdad - Kemal Dervis

Kemal Dervis
A medida que crece la evidencia de que en todas partes del mundo está aumentando la desigualdad de los ingresos, el problema recibe una mayor atención de los académicos y responsables del diseño de políticas. Por ejemplo, en los Estados Unidos, la participación en los ingresos del 1% de la población que más gana se ha más que duplicado desde los años setenta, pasando de un 8% del PIB anual a más del 20% en fechas recientes, un nivel que no se había alcanzado desde los años veinte.

Si bien hay razones éticas y sociales para inquietarse por la desigualdad, éstas no tienen una fuerte relación con la política macroeconómica per se. Esa relación se observó en los primeros años del siglo XX: algunos señalaban que el capitalismo tendía a generar una debilidad crónica de la demanda efectiva debido a la concentración creciente del ingreso que conducía a una superabundancia de ahorros porque los excesivamente ricos ahorraban mucho. Esto alimentaría “guerras comerciales” porque los países tratarían de buscar más demanda en el extranjero.


Sin embargo, a partir de los años treinta este argumento desapareció porque las economías de mercado de Occidente crecieron rápidamente en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial y la distribución del ingreso se volvió más uniforme. Mientras existiera un ciclo de negocios no aparecía una tendencia perceptible hacia la debilidad crónica de la demanda. Las tasas de interés de corto plazo, dirían la mayoría de los macroeconomistas, podrían establecerse en un nivel suficientemente bajo como para generar tasas razonables de empleo y demanda.


Sin embargo, ahora, cuando la desigualdad está aumentando nuevamente, los argumentos que relacionan la concentración del ingreso con los problemas macroeconómicos se escuchan otra vez. Raghuram Rajan, de la Universidad de Chicago y ex-jefe económico del Fondo Monetario Internacional, ofrece una explicación razonable sobre la relación entre la desigualdad en el ingreso y la crisis financiera de 2008 en su más reciente libro, Fault Lines, que ha sido premiado.


Rajan argumenta que en los Estados Unidos la enorme concentración del ingreso en los que más tienen condujo a diseñar políticas destinadas a promover el crédito insostenible en los grupos de ingresos medios y bajos, mediante subsidios y garantías de crédito en el sector de la vivienda y una política monetaria laxa. También hubo una explosión de deuda de tarjetas de crédito. Estos grupos protegieron el aumento del consumo al que se habían acostumbrado mediante un mayor endeudamiento. Indirectamente, los más ricos, algunos de ellos fuera de los Estados Unidos, ofrecieron créditos a los otros grupos de ingreso en donde el sector financiero actuó, con métodos agresivos, como intermediario. Este proceso insostenible se vio interrumpido abruptamente en 2008.


Joseph Stiglitz y Robert Reich han hecho argumentos similares en sus libros, Freefall y  Aftershock, respectivamente, mientras que los economistas Michael Kumhof y Romain Ranciere han diseñado una versión matemática formal de la posible relación entre la concentración del ingreso y la crisis financiera. Mientras que los modelos de base difieren, las versiones keynesianas hacen hincapié en que si los muy ricos ahorran demasiado se puede prever que el aumento constante de la concentración del ingreso conducirá a un exceso crónico de ahorros programados con respecto a la inversión.


La política macroeconómica puede servir para compensar mediante un gasto deficitario y tasas de interés muy bajas. O, un tipo de cambio subvaluado puede ayudar a exportar la falta de demanda interna. No obstante, si la participación de los grupos de ingreso más altos sigue aumentando, el problema seguirá siendo crónico. Y en algún momento, cuando la deuda pública haya crecido mucho como para permitir un gasto deficitario continuo, o que las tasas de interés estén muy cercanas a su límite inferior de cero, el sistema se quedará sin soluciones.


Este argumento tiene una parte contradictoria. ¿Acaso en los Estados Unidos el problema era más bien que se ahorraba muy poco y no lo contrario? ¿No es cierto que el déficit sistemático en la cuenta corriente del país refleje un consumo excesivo, en lugar de  una demanda efectiva débil?


El trabajo reciente de Rajan, Stiglitz, Kumhof y Ranciere, y otros, explica la aparente paradoja: los de los niveles muy altos de ingresos financiaron la demanda de todos, que permitió altas tasas de empleo y déficits elevados de la cuenta corriente. Cuando estalló el problema en 2008, la expansión monetaria y fiscal masiva impidió que el consumo de los Estados Unidos se derrumbara. Sin embargo, ¿resolvió el problema de fondo?
Aunque la dinámica que condujo a una mayor concentración del ingreso no ha cambiado, ahora ya no es fácil obtener créditos, y en ese sentido es improbable otro ciclo de auge y crisis. Sin embargo, ello genera otra dificultad. Cuando se les pregunta por qué ya no están invirtiendo, gran parte de las empresas dicen que se debe a una demanda insuficiente. ¿Pero cómo puede haber una fuerte demanda interna si el ingreso se sigue concentrando en los niveles superiores?


Es improbable que con la demanda de consumo de bienes de lujo se resuelva el problema. Además, las tasas de interés no pueden ser negativas en valores nominales, y la deuda pública creciente puede inhibir cada vez más la política fiscal.


Entonces, si la dinámica que estimula la concentración del ingreso no se puede revertir, los más ricos ahorran una gran proporción de sus ingresos, los bienes de lujo no pueden estimular una demanda suficiente, los grupos de más bajos ingresos ya no pueden obtener créditos, las políticas monetaria y fiscal han llegado a su límite, y el desempleo no se puede exportar; la economía se puede estancar.


El temprano repunte de 2012 de la actividad económica de los Estados Unidos se debe en mucho a la política monetaria extraordinariamente expansiva y los insostenibles déficits fiscales. Si se pudiera reducir la concentración del ingreso como se hizo con el déficit presupuestal, la demanda podría financiarse con una amplia base de ingresos privados. Se podría reducir la deuda pública sin temor a una recesión porque la demanda privada sería más fuerte. La inversión aumentaría a medida que las perspectivas de demanda mejoran.


Este tipo de razonamiento es particularmente relevante en el caso de los Estados Unidos, dada la magnitud de la concentración del ingreso y los desafíos fiscales por venir. Sin embargo, la gran tendencia hacia mayores proporciones del ingreso en los que más tienen es global, y las dificultades que puede representar para la política macroeconómica no deberían seguir sin atenderse.


* Kemal Dervis es Vicepresidente para la Economía Global y Desarrollo de la Brookings Institution, Washington, DC,  miembro de la Junta de Supervisores de la Universidad de Sabanci, Estambl. Fue jefe ejecutivo del PNU y ha sido el director del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas entre 2005 y 2009. Siendo  miembro del Parlamento de Turquía fue designado Ministro de Economía y el Tesoro de la República de Turquía. Fue el responsable de programa de recuperación de Turquía después de la devastadora crisis financiera que afectó al país en febrero de 2001. Publicó varios libros artículos en revistas académicas, y publicaciones de actualidad sobre temas comno los modelos matemáticos de crecimiento y movilidad social, el comercio internacional, la ampliación europea y la gobernanza mundial. Un reciente libro titulado "Por una globalización mejor: Legitimidad, Gobernabilidad y Reforma", fue publicado por la prensa de Brookings (2005) y se ocupa de los actuales debates sobre la gobernanza mundial.

Fuente : PROJECT SINDICATE – A World of Ideas. 17/031/12

miércoles, 21 de marzo de 2012

El Futuro de NovaGalicia - Diario económico Cinco Días

Julio Gayoso y José Luís Méndez
“El 31 de marzo las entidades presentarán al Banco de España sus planes para afrontar su saneamiento inmobiliario, de acuerdo a la normativa de De Guindos. En esa fecha tendrán que explicar si van a optar por fusionarse o no para cumplir con estas dotaciones, pero no será necesario que presenten sus parejas. El supervisor tendrá hasta el 15 de abril para pronunciarse sobre la idoneidad de estos planes. Tras esta fecha, las entidades que tengan intención de fusionarse deberán presentar a sus novios a más tardar el 31 de mayo. Y es entre estas tres fechas en las que Novagalicia y Bankia (por razones diferentes a las de la entidad gallega) se juegan su independencia, una vez que Catalunya Caixa parece que ha renunciado a buscar inversores que la salven de ser subastada.

El mercado y toda la banca en general no dudan de que Novagalicia será subastada antes de octubre. Solo su cúpula directiva y el Gobierno de la Xunta esperan que al final la entidad gallega siga sola. El empeño personal de su presidente, José María Castellano, en sacar adelante su proyecto comienza a sembrar la duda entre sus rivales. ¿Será posible que haya conseguido inversores extranjeros dispuestos a meter dinero en Novagalicia? Esta es una pregunta que hace menos de un mes nadie se planteaba. Ahora sí. La firma gallega, como lo hará todo el sector, pasará estos días por los despachos del Banco de España para explicar su plan de saneamiento. Y ahí es cuando Castellano expondrá su proyecto innovador para dar entrada a unos cuantos fondos anglosajones dispuestos a invertir en Novagalicia y compartir su futuro con el FROB -que controla el 90% de la entidad- hasta conseguir suficientes accionistas para que el Estado salga por completo de la firma. No hay que olvidar que Castellano siempre dijo que su reto es que la firma cotice.

La Xunta de Galicia ve con buenos ojos el proyecto. El Ejecutivo nacional también, siempre que se realice en las mismas condiciones que el resto del sector y consiga que el crédito fluya entre familias y empresas. Pero la última palabra, como matizó Mariano Rajoy el jueves pasado, la tienen el Banco de España y Economía. El proyecto de Castellano puede ser más barato para el Estado que subastar la entidad. El problema es que los potenciales inversores reclamarán ayudas a través de un esquema de protección de activos (EPA), aunque sería muy inferior al que solicitaría un banco al que se le adjudicara la caja. Si el Banco de España echa para atrás el proyecto, es muy posible que Novagalicia salga a subasta en los meses de mayo o junio, como reclama la gran banca.”

Artículo Publicado en el diario Cinco Dias el 21/3/2012

Zara non entende de crise - José Luis Gómez

Amacio Ortega Gaona
Desbordada pola crise da débeda, abatida ante o debate sobre o copago sanitario e angustiada polo desemprego, España segue instalada no pesimismo baixo o manto dun discurso político que só comprende axustes e perdas de dereitos sociais e laborais. Visto así puidese parecer que só queda apagar a luz.

A realidade do país é, indubidablemente, moi negativa, e negala sería suicida. Pero entre instalarse no pesimismo e intentar saír á boia segue habendo moitas diferenzas, aquí e en calquera parte. Dito doutro xeito: a crise financeira e fiscal dificulta as cousas, algunhas as hai pouco menos que imposibles, pero segue habendo moito por facer, que si se pode sacar adiante. En parte porque hai problemas estruturais que afectan á economía produtiva de España agravados pola crise, pero que non se deben á crise, senón á ausencia de adecuadas políticas sectoriais na agricultura, a industria e os servizos.

O presidente da empresa española máis emerxente no mundo teno claro: "a crise non é escusa para non crecer", argumentou Pablo Isla en Nova York, onde Zara acaba de abrir na Quinta Avenida a que xa é a súa tenda de referencia para todo o planeta. Se algo está demostrando o galego Amancio Ortega, o creador do imperio Inditex, é que cando se xera valor engadido e transcéndense fronteiras non hai crises, senón éxito no medio da crise. Doutros, claro.

Fronte á recesión interna, Inditex vende fóra, e ante a crise inmobiliaria, o seu propietario inviste comprando barato edificios emblemáticos, como Torre Picasso en Madrid ou o que adquiriu esta semana en pleno Paseo de Gracia, en Barcelona. Amancio Ortega converte así a crise do ladrillo nunha oportunidade e vende no exterior o que a súa xente deseña na Coruña. Algúns se fixan moito nel porque é o home máis rico de España pero se fixan menos no que fai para ser o que é: a quinta fortuna do mundo. E o que fai é traballar ben.

martes, 20 de marzo de 2012

O custe da democracia - Xesús Veiga Buxán

Xesús Veiga
Pasou con mais pena que gloria o debate sobre política xeral que cada ano se celebra no Parlamento de Galiza.Colocado ante a ruda realidade dunha economía –a galega- que non ofrece ningún síntoma serio que permita pensar no comezo dunha dinámica expansiva e ante o gravísimo panorama social que debuxan as cifras do desemprego e da progresiva perda de benestar que están experimentando sectores que ate agora non coñecían, en carne propia, as feridas da crise, o presidente da Xunta optou por unha espectacular e inesperada “fuite en avant”. A primeira parte da fuxida tivo como protagonistas sorprendentes a dous cativos concellos –Oza e Cesuras- que foron obxecto das ansias de protagonismo mediático presidencial sen que tiveramos constancia previa de que os seus gobernos estiveran traballando nun horizonte de fusión de ambas entidades administrativas.

Para completar a estratexia ofensiva no debate, Alberto Núñez anunciou a eliminación do Consello Económico e Social e do Tribunal Galego de Defensa da Competencia así como a desaparición dos tres vicevaledores adscritos á figura do Valedor do Pobo.A razón utilizada para practicar esta poda na arquitectura institucional galega foi o aforro –por certo, aínda non precisado na súa contía específica- que se conseguiría na partida de gastos de funcionamento da Comunidade Autónoma. Tal pretensión non se compadece co estrondoso silencio que gardou o presidente a respecto da eventual supresión das actuais Deputacións provinciais toda vez que unha opción desa natureza suporía, previsibelmente, unha diminución de maior consistencia no gasto público.En todo caso, a proposta revela una preocupante concepción do propio funcionamento do sistema democrático porque esas institucións que se pretenden anular total ou parcialmente foron deseñadas para facer efectivas unha maior participación do tecido social na vida política e un control mais acaído das práctica económicas que aseguran a vixencia do principio da libre competencia. Unha democracia de calidade non é gratuíta. Ten un custe económico que, sen dúbida, debe ser permanentemente revisado para garantir o uso eficaz e eficiente dos recursos públicos. Pero unha cousa é salvagardar as obrigadas boas prácticas na xestión das institucións e outra moi distinta é desfacer unha parte do edificio para buscar, a calquera prezo, a imaxe de gobernante austero que logo non se acredita cando se trata de facer fronte ás inercias clientelares que habitan noutras instancias perfectamente prescindíbeis.

Nada nuevo bajo el sol - Diálogo entre Jean Baptiste Colbert y el Cardenal Mazarino

Colbert y el Cardenal Mazarino
Diálogo entre los ministros de Luís XIV de Francia, el "Rey Sol", Jean Baptiste Colbert y el Cardenal Mazarino.
¡Hace CUATRO siglos!
 
Colbert:   Para conseguir dinero, hay un momento en que engañar al contribuyente ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello...
 
Mazarino:   Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión.  ¡Pero el Estado...! ¡Cuando se habla del Estado, eso ya es distinto!  No se puede mandar el Estado a prisión.  Por lo tanto, el Estado puede continuar endeudándose.
¡Todos los Estados lo hacen!
 
Colbert:   ¿Ah sí? ¿Usted piensa eso?   Con todo, precisamos de dinero, ¿y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
 
Mazarino:   Se crean otros.
 
Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
 
Mazarino:   Es cierto, eso ya no es posible.
 
Colbert:   Entonces, ¿sobre los ricos?
 
Mazarino:   Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.
 
Colbert:   Entonces, ¿cómo hemos de hacer?
 
Mazarino: Colbert, ¡tú piensas como un queso de Gruyere o como un orinal de enfermo! Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos..., cada vez más..., ¡siempre más! A esos, ¡cuánto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos! ¡Son una reserva inagotable!



                ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA ¡Hace DOS siglos!

lunes, 19 de marzo de 2012

Troulas de mal gusto – Antonio Campos Romay

Non deixa de ser unha troula de mal gusto utilizar algo transcendente, a fusión previsible dos concellos de Oza e Cesuras para agochar tres anos dilapidados na xestión dos intereses de Galicia a hora de dar contas diante do Parlamento. Un acto oportunista dun presidente que quixo ser mediatico e sentirse o D. Pelayo popular, comendador da reconquista da patria das “hordas vermellas” (outra brincadeira de cativo gusto, pois teñen o vermello tan acaído que mesmo parece laranxa). Pero quen presuporía ía premialo deulle as costas deixando espido e sen noiva mentres agasallaba a un alcalde entrampado ate as orellas e con apenas seis meses de reelecto. O mesmo que gardou os aloumiños para a presidenta dunha Comunidade con mais problemas que o Titanic, concedéndolle que poida  repicar e estar na misa da Secretaria Xeneral. Mentras a Dra. Pastor era chamada para facer curas en Fomento, o vello rival lucense, Barreiro, tiña voz e voto no Senado. O noso presidente como naquel bolero dos Panchos, estaba receptivo ate as “trancas”...si tu me dices ven lo dejo todo…mais atopouse cunha resposta mais propia de D. Sabino Fernández Campo, “nin está, nin esperáselle”.

D. Alberte, trala súa entrevista na Moncloa onde a cada petición o mais que arrancou foi,  “un xa veremos”, “por unha banda que queres que che diga, por outra que queres que che conte” quizais o único que debeulle ficar claro foi o mandado para cando celebrar as eleccións en Galicia. De seguro debeu saír dicindo entre dentes “cun amigo como este xa non fan falla inimigos... Arre demo, Ana Pontón e Pachi son anxos da garda”

 O Sr. Nuñez Feijoo no debate do Estado da Autonomía, cunha habilidade que xusto e recoñecerlle, botou man dun atractivo engado para distraer a atención tanto dos sermóns  reprobatorios da oposición como da frixida acollida do seu xefe de filas a sazón  Presidente do Goberno de España. Viulle de perlas facer fincapé en ter o primeiro caso en moitas décadas en que dous concellos deciden ir contra a corrente da irracionalidade sumando e non restando. E facelo baixo o seu padroado. Uns réditos felices con dimensión para saltar aos telexornais.

A disparatada distribución territorial do país, (non menor no Estado), paralela ao minifundio das terras dos nosos paisanos, cunha mínima racionalidade administrativa non parecía ser ate de agora unha das preocupacións do Sr. Presidente. Non hai referencias da súa preocupación por dar coherencia a un territorio espallado en 316 anacos na súa maior parte insuficientes para ser sostibles. Nin en orde as catro deputacións, salvo deféndellas e non eméndallas. Redutos sacrosantos aos que os partidos maioritarios cando as gobernan aférranse con uñas e dentes como lugar de apousento e nalgun caso de cacicadas. Onde xusto e dicilo brilla por mérito propio unha, que mais aló das singularidades que lles son propias a todas, suma a de ser hereditaria. Tampouco coñecemos inquedanzas do Sr. Presidente  sobre o futuro das catro provincias tan difíciles de casar coa  autonomía  coma as deputacións. Tampouco na presencia dos residuos da administración central. Cun delegado do goberno chegaría. Iso por tomar conta da falla de lealdade institucional que nos e tan común. O autentico delegado do goberno e xustamente o presidente do territorio. Imaxina alguén un delegado do goberno en Arkansas ou California ou nun lander alemán? O dos subdelegados seria xa surrealista.

Dentro da confusa cando non contraposta postura na materia dos dirixentes populares,  maior ainda que as ambigüidades tamén presentes nos lideres socialistas, cabe salientar, que con prudencia e mesura, fomentando os encontros dos concellos e arbitrando a súa racionalización, podria chegarse  a culminación dun escenario onde a desaparición das deputacións non seria de xeito abrupto senón por diluírse as súas obrigas

Si o Sr. Nuñez Feijo tivera realmente vocación no tema mais aló do oportunismo, diante da crise que non cesa, nunha economía que non parece ter un amencer distinto en anos, neste tempo de tixeretazo en tente teso,  estaría auspiciando un pleno monográfico sobre un proxecto coherente de reordenación territorial. Convocando aos partidos, aos concellos, a Fegamp, cuxo presidente e home intelixente e capaz. En fin estaría facendo cousas de moito mais calado e rigor que aproveitarse en plan triquillón e epidermico dun dato de indubidable interese para camuflarse nun exame ao que chega como un mal alumno con pésimas notas en tres cursos seguidos... E magoa para Galicia que os ollos do Sr. Presidente estean noutro lado. Tamén e magoa para el, que  nese lado os ollos estean moi lonxes del.

domingo, 18 de marzo de 2012

A crise, na casa e na escola - José Luis Gómez

José Luis Gómez
A crise acentúa os conflitos entre pais e fillos, á súa vez relacionados coas tensións entre profesores e alumnos, sen que estean sequera claras cales deben ser as posicións de pais e docentes ante estoutra gran crise social. Parece evidente que pais e mestres deberían complementarse, pero a realidade indica que uns e outros manexan estes conflitos como arma arreboladiza: os pais 'confían' en exceso nos profesores e estes botan de menos a colaboración dos pais e, cando menos, que en caso de conflito chamen a atención aos seus fillos. Non resulta fácil atopar o punto de equilibrio, mentres afloran problemas e conflitos como o diñeiro que se debe dar aos fillos, os horarios de volta a casa, os estudos e a colaboración nas tarefas domésticas.

Dos pais espérase que poidan impor límites á impulsividad dos fillos, que adoitan demandar satisfacción inmediata, e dos profesores agárdase que poidan impor normas de convivencia nos seus colexios. A realidade pouco ten que ver con tan bos desexos, e de todos son coñecidos casos de fortes tensións tanto no ámbito familiar como escolar. Do tema fálase quizá máis agora, porque a crise enrarece o ambiente, pero non é nada novo. Fai xa anos, un informe realizado pola Fundación de Axuda á Drogadicción (FAD), baseado nunha enquisa a 1.000 familias con fillos entre os 14 e os 20 anos, concluía ao fío destas tensións e conflitos entre pais e fillos que un terzo dos pais con fillos adolescentes sentía que non educaba ben ou que non sabía facelo. Un 40% recoñecía non manexar ben os conflitos de convivencia e un de cada cinco pais afirmaba sentirse desbordado, principalmente polas esixencias económicas dos seus fillos. Este problema, agudizado pola crise, dá pé agora a que psicólogas como Anabel Gutiérrez expoñan cortar polo san: "Vimos dunha época na que todo era gastar e gastar, e agora hai que aprender a recortar". En realidade, as cousas aínda poden empeorar e xa hai enquisas que mostran o desconcerto dos mozos ante o seu futuro. Un recente estudo sobre o horizonte social e político da mocidade española, do Grupo de Estudo sobre Tendencias Sociais, constata que por primeira vez son máis os fillos que pensan que vivirán peor que os seus pais.

A solución que expón os pais para evitar a súa propia desorientación, lonxe de buscar unha maior comunicación cos seus fillos, pasa por pedir aos profesores que eduquen mellor (59,6%) e aos medios de comunicación que sexan máis educativos (49,2%). Pero falta autocrítica. O psiquiatra Eusebio Megías, coordinador do estudo da FAD, xa alertou fai tempo de algo que segue vixente: a maior implicación que os pais solicitan aos profesores tradúcese nunha delegación de responsabilidades, coma se sentíndose desbordados polas esixencias solicitasen ser substituídos polos mestres.

sábado, 17 de marzo de 2012

Recordos dunha dura loita constitucional - Xosé A. Gaciño

Segundo Tierno Galván, as Cortes de Cádiz deixaran un programa que se realizou durante un século. Pode que fora así na súa literalidade, a dunha Constitución da que agora se cumpren douscentos anos e que aceptaba, por exemplo, a relixión católica como relixión oficial do Estado ou que non contemplaba o sufraxio universal e directo (naqueles tempos non se podía nin imaxinar o voto feminino e o voto indirecto aínda subsiste nada menos que na elección do presidente de Estados Unidos). Pero no que se refire ao seu espírito, o de abrir o camiño a un sistema democrático, é un proceso que hai que manter aberto, por moi sólida que nos pareza a nosa democracia actual.

Tal como suxire a reflexión do vello profesor, a Constitución hoxe bicentenaria foi máis unha declaración de principios que unha Constitución en vigor. Cando podía ter entrado realmente en vigor, unha vez retirados de España os exércitos napoleónicos, o “desexado” e logo aborrecido Fernando VII deixouna sen efecto no 1814.

Volveu renacer de xeito efémero no 1820, tras o pronunciamento de Riego (último dunha serie de intentos de proclamar a Constitución de Cádiz, entre eles o do xeneral Díaz Porlier en A Coruña no 1815), só ata a nova invasión francesa, a dos absolutistas “cen mil fillos de San Luis” no 1823. Máis efémera foi a súa vixencia no 1836, tras a sublevación de sarxentos de La Granja, só para convocar unhas novas Cortes constituíntes, que elaboraron a Constitución do 1837, que mantivo o espírito do 12 ata a do 1845, que inicia un retroceso a posicións absolutistas, con lixeiras concesións.

Dentro da hexemonía  conservadora (superada, non obstante, polo ultramontano carlismo, que gozaba de apoios populares en certas zonas como para manter unha auténtica guerra civil), só as Constitucións do 1869, tras a “revolución gloriosa” do ano anterior, e do 1873 (republicana e federal) abren brevísimas parénteses de liberdades sen condicións no tenso panorama do XIX. No século seguinte, e tras outra paréntese de esperanza frustrada (a da Segunda República), hai que esperar á morte do ditador Franco para abrir o que, de momento, é o período máis prolongado de democracia en España.

A Constitución de Cádiz non só foi unha referencia constante na loita por establecer un verdadeiro sistema constitucional en España. Foi tamén unha referencia en Europa e en América, sobre todo nas entón colonias españolas, que inspiraron nese impulso as súas propias loitas pola independencia. Non en vano o texto gaditano foi o terceiro documento constitucional, despois dos elaborados nos Estados Unidos e en Francia a finais do século XVIII.


Naquel momento, foi un golpe de audacia da burguesía liberal española, que contaba cunha base social moi limitada, pero á que favoreceu, na formación das Cortes constituíntes, as dificultades de desprazamento pola ocupación napoleónica. A proba é que o desenvolvemento posterior daquel xerme de liberdade resultou unha misión case imposíbel, fronte ao enraizado poder do antigo réxime, un poder que aínda daba rabexadas na recta final do século XX, condicionando algúns aspectos da Constitución do 1978. E que aínda fai sentir o seu malestar de nostálxico de absolutismos e ditaduras desde as súas cavernas políticas e mediáticas.

viernes, 16 de marzo de 2012

Europa e Turquía II - Emilio Argiz Vázquez

(Leer en castellano)
Se concluímos que Europa é máis historia que xeografía, esa definición deixa fora ós turcos, que foron, dende a caída de Constantinopla, un dos factores externos contra os que se construíu a Civilización Occidental. Pero Turquía non é europea nin asiática, e se un lle pregunta a un turco, case sempre a resposta que obtén é que Turquía é… turca. Resposta que non é unha obviedade, se non a encarnación do efectiva que foi a formación do espírito nacional, nos 90 anos de república laica, “kemalista”, e nacionalista, fundada por Atatürk.

Hoxe Turquía está nunha encrucillada entre ese “kemalismo” laicista, e un neo – otomanismo que abraza o legado imperial e islámico, recollendo o cosmopolitismo do imperio multi – étnico que foi gobernado dende Istambul. Encrucillada que ten que ver co fin da guerra fría, e os novos horizontes xeoestratéxicos, ameazas, e oportunidades xeradas. E encrucillada asemade, que ten un reflexo directo nas rúas turcas, nas mesquitas ou nas universidades. Porque fronte á república laica orientada cara Europa, e vixiada por un exército “de esquerdas”, o contestatario e progresista pode ser a 2012 en Turquía que os mozos vaian rezar ás mesquitas, e que as mozas leven hiyab.


O certo é que Turquía ten hoxe un goberno islamita moderado, parece que razoablemente eficiente, e que non nos debería asustar nunha Europa afeita ós demócrata – cristiáns. Goberno que non busca tanto unha islamización radical, canto unha perspectiva menos militante do laicismo, tratando de cadrar o desenrolo económico, con facer ao tempo as paces coa súa historia e xeografía. Por todo elo, se cadra cando Europa chegase a decidir que os turcos poden formar parte do club, son eles os que xa decidiron que non lles interesa.


Porque o neo - otomanismo tamén significa un novo sentido de grandeza e auto – confianza en política exterior, segundo o cal, os turcos considéranse a si mesmos coma unha potencia rexional, con alcance xeográfico ata onde chegaban os imperios con capital en Istambul, e incluíndo tamén  os novos estados de raíz turkmena da antiga URSS. Potencia que viría a xogar o papel de core state da Civilización Islámica, en terminoloxía de Huntington. Isto é, igual que Rusia é o core state da Civilización Ortodoxa, ou Alemaña – Francia sono da Civilización europea occidental ( e xunto cos USA, os core state de Occidente), ese sería o novo posible papel de Turquía no mundo islámico, única das grandes civilizacións que ata o de agora non conta, de novo segundo Huntington, cunha potencia global.


Pero Turquía non é aspirante único a ese rol de core state islámico, se non que hai unha partida do “grande xogo” en curso, que leva anos dirimíndose entre Turquía, Irán, e Arabia Saudita, os tres posibles candidatos por historia, e por potencial económico ou demográfico. Á luz dise “grande xogo”, é máis doado entender que se cadra a Turquía xa non lle interese tanto entrar nunha Unión Europea cristiá. Igualmente, un mapa pon de manifesto inmediatamente que Siria está (na compañía de Irak) no centro entre Turquía, Irán, e Arabia, e tense convertido (para desgraza dos sirios), nunha ficha no taboleiro do xogo, no que se dirimen intereses moito máis aló dos sirios.


Só así se entende que Arabia estea a apoiar ós rebeldes sirios; non porque á autocracia saudita lle dese unha arroutada de amor á liberdade, se non para golpear ó Irán chiíta no corpo do seu aliado sirio. Ou que as monarquías do golfo aplaudan, case sen disimulo, un posible ataque israelí a Irán, antes de que os persas teñan a bomba coa que xa contan os xudeus. E tampouco son alleos ó xogo Rusia e os USA, con reflexos de guerra fría, e intereses encontrados coas posibles potencias rexionais. Rusia e China detrás de Irán e Siria (con base naval rusa en Tartús, Siria), e os USA detrás de Arabia (a Arabia de Bin Laden, si). Só Turquía parece estar xogando unha carta máis independente, pero nese xogo de poder tampouco quere deixar caer ó Al-Assad, e que a balanza entre Irán e Arabia se incline do lado Saudita.


Dende logo, parece que sería convinte non comprar, sen meditación previa, a falacia de que os rebeldes sirios son todos uns loitadores a prol da democracia; Como tampouco o eran todos os libios. E sería tamén axeitada unha certa prudencia, porque un estado falido en Siria, sumado a Irak, pode ser bastante máis perigoso que a desfeita provocada en Libia. Esa mesma prudencia, é a que pode facer de Turquía a mellor potencia rexional equilibradora, xa non como a parte de Occidente que nunca foi, se non como o core state nunha categoría de seu.

miércoles, 14 de marzo de 2012

¿Por qué España tiene un desempleo tan alto? - Vicenç Navarro

Vicenç Navarro
Una característica de la economía española ha sido la existencia de un elevado desempleo. Tanto en momentos de bonanza, con elevadas tasas de crecimiento económico, como en momentos de recesión, el desempleo en España es mayor, y en ocasiones mucho mayor, que el promedio de los países de la Unión Europea (UE-15), el Grupo de países de la UE más próximos a nosotros por su nivel de desarrollo económico.

La interpretación que la sabiduría convencional da para explicar este hecho es que el mercado de trabajo español es demasiado rígido. Se repite constantemente en los medios de mayor difusión de sensibilidad neoliberal que los sindicatos han estado protegiendo los contratos fijos, que incluyen a los trabajadores que ya tienen trabajo –los famosos insiders- a costa de los que no tienen trabajo –los también famosos outsiders- que no pueden encontrar trabajo. Estos últimos, principalmente jóvenes y mujeres, tienen enormes dificultades para entrar en el mercado de trabajo, debido a que los puestos de trabajo existentes están ya ocupados por los que tienen contratos fijos. De ahí que la solución que proponen es que se anulen los contratos fijos (para conseguirlo hay que debilitar a los sindicatos) y, con ello, los jóvenes y las mujeres puedan también entrar en el mercado de trabajo.

Este argumento ignora deliberadamente varios hechos. Si el número de puestos de trabajo existentes permanece constante, la eliminación de los contratos fijos sólo variará la composición de los trabajadores, puesto que los empresarios despedirán a los que eran fijos a fin de contratar a los jóvenes y mujeres, a los que pagarán unos salarios más bajos. Los padres serán despedidos para que sus hijos puedan encontrar trabajo a menor coste para la empresa. Esto es lo que desean las reformas laborales del gobierno PP: rebajas de salarios. Algunos economistas argumentan que los elevados costes del despido hacen que el empresario se lo piense dos veces antes de contratar a un nuevo trabajador porque éste quedará blindado y no podrá deshacerse de él o ella en caso de que necesite menos trabajadores, a consecuencia de que disminuyan sus necesidades de mano de obra.

Este argumento parecería que tiene peso, pues tiene una cierta lógica. Pero, parece que los empresarios en España no han tenido tal dificultad. España fue durante muchos años (durante el periodo del boom económico estimulado por la burbuja inmobiliaria) el país de la UE-15 que tuvo mayor tasa de crecimiento de puestos de trabajo, para más tarde, durante la recesión, tener la tasa de destrucción de puestos de trabajo más elevada de la UE-15. La evidencia muestra que en España se crean y se destruyen puestos de trabajo muy fácilmente, negando por lo tanto la tesis de que el elevado desempleo se deba a la dificultad de despedir. En realidad, lo inverso es lo que está ocurriendo. Los países de la OCDE en los que el desempleo ha crecido más rápidamente durante la recesión han sido EE.UU. e Irlanda, que son los países que pueden despedir más fácilmente. España es el tercer país después de estos dos, con la tasa de destrucción de empleo y crecimiento de desempleo más elevada en la OCDE, el grupo de países más ricos del mundo. Los datos muestran que España tiene una de las tasas de crecimiento del desempleo más altas y la tasa de desempleo más alta, no sólo de la UE-15, sino también de la OCDE. Las reformas laborales aumentarán el desempleo sin mejorar en nada la creación de empleo.

Y si no se lo creen, esperen y lo verán. Que ello sea así se debe a que no se está tocando el problema central: la escasa creación de puestos de trabajo. Si miran los datos verán ustedes que España es el país que tiene menos puestos de trabajo por 1.000 habitantes de la UE-15 (396), junto con Grecia (373) e Italia (380). Y donde se ve que hay un gran déficit es en el sector público. En España sólo un 9% de la población adulta trabaja en el sector público. El promedio de la UE-15 es un 15%, y en Suecia un 25%. Si en España tuviéramos las mismas tasas de empleo público que tiene Suecia, tendríamos 5 millones más de puestos de trabajo (que es prácticamente el mismo número de desempleados que existen hoy en nuestro país). En contra de lo que se reproduce en la sabiduría convencional, España tiene un sector público poco desarrollado. El número de empleados en los servicios públicos del Estado del Bienestar está muy por debajo del promedio de la UE-15 y por debajo de lo que nos correspondería por el nivel de desarrollo que tenemos.

Este escaso desarrollo del empleo público explica también el bajo porcentaje de la población que trabaja en el mercado laboral, con clara discriminación de la mujer. Si se facilitara la integración de la mujer en el mercado de trabajo (mediante el desarrollo de la infraestructura de servicios tales como escuelas de infancia y servicios domiciliarios) habría en España 3 millones más de trabajadores, creando riqueza. Se calcula que por cada entrada de una mujer en el mercado de trabajo se crea la necesidad de crear  0.4 nuevos puestos de trabajo en los servicios de carácter personal que proveen las amas de casa (en limpieza, en restaurantes y otros). Trabajo crea trabajo. La pregunta inmediata es ¿cómo se pagarían estos empleos? La respuesta es fácil. Predominantemente (aunque no exclusivamente) con fondos públicos, incrementando los ingresos al Estado, hoy en día en España, los más bajos de la UE-15 (34%), el promedio de la UE-15 es 44% y Suecia, 54%. Y ahí está la raíz del problema. Algunos datos son contundentes. El fraude fiscal en España es enorme y se concentra en las grandes fortunas, en las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año y en la banca (responsables del 72% de todo el fraude fiscal) y que supera los 80.000 millones de euros. El problema no es que España no tenga fondos. Lo que ocurre es que el Estado no los recoge, y por lo tanto no puede crear empleo. Ahí está el problema silenciado en los mayores medios de difusión y persuasión del país, los mismos medios que continúan machacando con el sambenito de las rigideces del mercado laboral, culpabilizando a los sindicatos por el elevado desempleo. Y así vamos en un país que se autodefine de ser democrático.


Publicado en El Plural 12/3/12

lunes, 12 de marzo de 2012

Los 10 mandamientos del perfecto militante - Mike Davis

Mike Davis
Estos son algunos consejos que me dieron mis camaradas con más edad y experiencia, y que memoricé como mis “Diez Mandamientos personales” (al estilo de los que se pueden encontrar en un libro de dietética o en algunos folletos bien impresos). Éstos son, para lo que puedan valer:

En primer lugar, el imperativo categórico es la organización; o mejor dicho, facilitar la auto-organización de los otros individuos. Catalizar está bien, pero organizar está mucho mejor.

En segundo lugar, los dirigentes del movimiento deben ser temporales y dispuestos siempre a ser sustituidos. El trabajo de un buen organizador, como se solía decir en la época del movimiento por los derechos civiles, es organizar su retiro, y arreglárselas para no volverse indispensable.

En tercer lugar, los manifestantes deben trastocar la permanente tendencia de los medios de comunicación a la metonimia, es decir, a designar al todo por una de sus partes, a un grupo por uno de sus individuos. ¿No es extraño, por ejemplo, que conmemoremos el “Día de Martín Luther King”, y no el “Día del Movimiento por los Derechos Civiles”? Los portavoces deben ser sustituidos con regularidad, abatidos incluso, si es necesario.

En cuarto lugar, vale la misma advertencia para las relaciones existentes entre el movimiento y los individuos que participan en él como bloque organizado. Creo muy sinceramente en la necesidad de una izquierda revolucionaria orgánica, pero estos grupos sólo pueden pretender la autenticidad si dan toda la prioridad a la construcción de la lucha, y se prohíben a sí mismos tener una agenda secreta respecto a los otros participantes.

En quinto lugar, como costosamente aprendimos en los años 60, la democracia consensual no es equivalente a la democracia participativa. A escala de las comunidades o de los grupos de afinidad, la toma de decisiones por consenso puede funcionar muy bien, pero cuando se trata de una lucha de mayor duración o que reúne a más individuos, pasar a una forma de democracia representativa es esencial para permitir la participación más igual y más grande posible. Como siempre, el diablo está en los detalles: conviene asegurarse que cualquier delegado pueda ser destituido de sus funciones, formalizar el derecho de las minorías políticas para que estén representadas, y así todo lo demás. Ya sé que es una herejía decirlo, pero los buenos anarquistas, los que creen en la acción concertada y en el autogobierno por la base, podrían encontrar enseñanzas de gran valor en e “Robert’s Rules of Order”[Reglamento parlamentario de Robert] considerado un instrumento técnico útil para las discusiones organizadas y para tomar decisiones.

En sexto lugar, una “estrategia de organización” no consiste sólo en un plan para aumentar el número de participantes en la lucha, sino también en un trabajo de conceptualización para alinear esta lucha específica con los objetivos privilegiados de la explotación y de la opresión. Por ejemplo, una de las maniobras estratégicas más brillantes del movimiento de liberación negro a final de los años 60 fue llevar la lucha al interior de las fábricas de automóviles de Detroit y formar la League of Revolutionary Black Workers [Liga de los trabajadores negros revolucionarios]. Hoy día podemos ver un desafío y una oportunidad similares en “Occupying the Hood” [Ocupar los barrios]. Los grupos que ocupan actualmente los patios de los plutócratas deberían responder rápido y sin equívocos a la crisis de los derechos humanos que atraviesa la comunidad de obreros inmigrados. Las manifestaciones por los derechos de los inmigrantes, hace cinco años, están entre las mayores manifestaciones de la historia de los EEUU. ¿Tal vez veamos converger el próximo Primero de Mayo a todos estos movimientos contra la desigualdad en una única jornada de acción?

En séptimo lugar, construir un movimiento que extienda auténticamente los brazos hacia los pobres y los parados requiere tener acceso a determinadas infraestructuras para responder a las necesidades humanas más urgentes: alimentos, un techo, cuidados médicos. Si queremos que haya vidas consagradas a la lucha, debemos crear cooperativas para repartir y redistribuir nuestros propios recursos a los jóvenes que pelean en primera línea. De igual manera, debemos crear una asociación de juristas implicados en el movimiento, como la National Lawyers Guild [Asociación Nacional de Juristas], que resultó vital frente a la represión masiva de los años 60.

En octavo lugar, el futuro del movimiento “Occupy Wall Street” vendrá menos determinado por el número de personas presentes en el Liberty Park (aunque la permanencia de esta ocupación es una condición sine qua non para la supervivencia del movimiento) como por su capacidad para estar presente en Dayton, Cheyenne, Omaha y El Paso. Muchas veces, la expansión espacial de las manifestaciones equivale a una implicación cada vez más diversificada de los no-blancos y de los sindicalistas. La emergencia de las redes sociales representa una oportunidad histórica para establecer un diálogo horizontal nacional, incluso planetario, entre activistas que no pertenecen a la élite. El caso es que “Occupy Main Street” “Ocupar la Calle Mayor”, como contraste con “Ocupar Wall Street” necesita mayor apoyo por parte de los grupos más telegénicos y que disponen de mejores recursos en los grandes centros universitarios y urbanos. Una oficina nacional de oradores y contertulios sería una baza inestimable. También es esencial dar una perspectiva nacional tanto a las historias de la periferia como a las del corazón del país. El relato de las manifestaciones debe convertirse en una pintura de la manera en que la gente corriente está peleando por todo el país: contra la minería a cielo abierto en Virginia Occidental, por la reapertura de los hospitales en Laredo, en apoyo a los descargadores en Longview, contra una comisaría fascista en Tucson, contra los escuadrones de la muerte en Tijuana, o incluso contra el recalentamiento climático en Saskatoon.

En noveno lugar, la participación creciente de los sindicatos en las manifestaciones de Occupy –incluyendo la espectacular movilización que obligó a la policía de Nueva York a renunciar temporalmente a su intento de desalojar “Occupy Wall Street”, cambia el dato y hace nacer la esperanza de que, tal vez, este levantamiento pueda llegar a convertirse en una auténtica lucha de clases. Pero debemos recordar al mismo tiempo que la mayoría de los líderes sindicales están incorregiblemente casados,y mal casados con el Partido Demócrata, y también que están empantanados en estas guerras intestinas y amorales entre sindicatos que han arruinado cualquier esperanza de un nuevo desarrollo de la lucha de los trabajadores. Los manifestantes anticapitalistas deben conectarse más íntimamente con los grupos de oposición de base y con los comités electorales más progresistas en el seno de los sindicatos.

Por último, una de las lecciones más simples pero también más duraderas que se pueden extraer de la disidencia de las generaciones anteriores reside en la necesidad de hablar un lenguaje popular. La urgencia moral de un cambio adquiere su mayor valor cuando se expresa en un lenguaje compartido por el mayor número de gente.

Las principales voces radicales, Tom Paine, Sojourner Truth, Frederick Douglass, Gene Debs, Upton Sinclair, Martin Luther King, Malcolm X y Mario Savio supieron siempre ganarse al pueblo americano con ayuda de palabras familiares y poderosas, ecos de las principales tradiciones de la conciencia americana. Un ejemplo extraordinario de esta aptitud fue la campaña casi victoriosa de Sinclair a la investidura de gobernador de California en 1934. Su manifiesto, “Acabar con la pobreza en California ahora”, consistía en realidad en una simple traducción del programa del Partido Socialista en términos bíblicos, y más en concreto en parábolas del Nuevo Testamento. De esta forma se ganó a millones de electores.

Hoy día, cuando los movimientos Occupy se preguntan si necesitan una definición política más concreta, hay que plantearse qué reivindicaciones pueden ganar al mayor número de personas, manteniéndose radicales, en el sentido de antisistémicas. Algunos jóvenes militantes bien podrían guardar temporalmente sus Bakunin, sus Lenin o sus Slavoj Zizek, para desempolvar el programa de campaña de Roosevelt de 1944: el Economic Bill of Rights [Declaración de derechos económicos]

Era un toque de corneta a una ciudadanía social y la declaración del carácter inalienable de los derechos al empleo, a la vivienda, al acceso a la atención sanitaria y a una vida feliz –muy alejada por tanto de la tímida política de la administración Obama, esa política de rebajas del “Por-favor-no-nos-maten-más-que-a-la-mitad-de-los-judíos”. El programa de este cuarto mandato (al margen de cuáles pudieran ser las motivaciones oportunistas de la Casa Blanca) se servía del lenguaje de Jefferson para plantear las reivindicaciones fundamentales del CIO /3 y del ala socialdemócrata del New Deal.

No era desde luego el programa “máximo” de la izquierda (que reivindica una propiedad social y democrática de los bancos y de las mayores empresas), pero es la posición más progresista nunca adoptada por un partido de gobierno o un presidente americano. Hoy día, está claro, el “Economic Bill of Rights” es una idea completamente utópica, pero al mismo tiempo es la simple definición de lo que necesitan los americanos. Los nuevos movimientos, a semejanza de los antiguos, deben ocupar a cualquier precio el terreno de las necesidades fundamentales, y no el de un “realismo” político de corto alcance. Si optamos por ello, ¿por qué no beneficiarnos entonces de la bendición de Roosvelt?


* Mike Davis es profesor de historia en la Universidad de California, Riverside, y miembro del comité de redacción de la New Left Review. Entre sus obras más recientes en castellano están entre otras : Ciudad de cuarzo, Lengua de Trapo, 2002; Planeta de ciudades miseria, Foca, 2008;  ó El coche de Buda.